Fecha de publicación: 17/11/2020

Planificando mi club

En las capacitaciones escuchamos mucho que debemos tener una planificación firme y activa en nuestros Clubes, pero al mismo tiempo no reflejamos que el secreto de un Club que muestra la estrecha línea que separa a un Club divertido y al Club aburrido está en la planificación.

Además de la importancia de la planificación activa a través de una agenda anual, la planificación va mucho más allá. El Club también debe tener un horario fijo para cada reunión que haga que la reunión del sábado y el domingo sea igualmente divertida e igualmente espiritual. Cada miembro de la Directiva debe conocer su parte de antemano y no debe haber los famosos “vacíos” de segundos (ya veces incluso minutos) entre, por ejemplo, en la meditación y los ideales.

Además de la Agenda Anual, el Club debe preocuparse por integrar la agenda de la Red Familiar (con eventos, reuniones y salidas), la capellanía (año bíblico, anuario e incluso la participación de los padres en meditaciones), la secretaría (fechas importante para mantener actualizada la documentación) y la tesorería (finanzas y presupuestos de los eventos del año).

En la planificación, la administración del Club debe establecer las metas del año, las actividades principales, la participación en las actividades de la iglesia y cómo conseguirán nuevos niños para el Club, además de su sistema de inscripción para los mismos.

Un Club organizado marca la diferencia porque hace que las reuniones e incluso el Club sean más dinámicos. Es por ello que el mes de enero es fundamental para que la Directiva se reúna periódicamente y planifique las actividades del año, incluyendo una división de cargos y funciones de forma adecuada y clara. ¿Tu club está actualizado?

Rafael Oliveira

Rafael Oliveira